martes, 15 de abril de 2014

"Lo que todos esperan"



Se sentía el nerviosismo en el aire, la tensión se podía tranquilamente cortar con un cuchillo.
Todos sus conocidos lo alentaban a ser perfecto, él solo quería ser él mismo y agradarles a todos. Su representante no lo escuchaba, no quería promocionar un producto que él detestaba y que solo pensaba que era basura embotellada. Le transpiraban las manos, todo el cuerpo le temblaba, casi no podia respirar.
Ricky, el presentador "Buenas noches, damas y caballeros, hoy estamos aquí para que nuestro jugador estrella presente, muestre nuestra nueva bebida energizante 'fits-craz', ya en el mercado, a llegado a Brooklin, Manhattan, Nueva Yersey,  Los Angeles y California. Ahora los dejamos en manos de Michael" Se bajó, le palmeó el hombro y le susurró "ya es hora", Michael suspiró, subió al estrado, acercó el micrófono y comenzó "Hola a todos, creo que no debo de presentarles este..." se cayó de repente, y comenzó a pensar: ¿Es lo que quiero? ¿Quiero engañar a la gente de esta manera? "Iba a hablar sobre 'fits-craz', pero primero les quería contar una historia, sobre un conocido al cuál le sucedió que las personas de afuera lo cambiaron por dentro. Todo comenzó en la secundaria Houston, el amaba el atletismo, corria rapidísimo y saltaba vallas, pero había un par de chicos que no les gustaba verlo feliz, él era el típico chico marginado, con notas altas, que una chica no se le acercaba ni aunque oliera como rosas. Estas personas asistían a cada uno de sus entrenamientos y se sentaban en las gradas esperando algún error de su parte para poder gritarle cosas desalentadoras. Un día estaba corriendo y saltando sus obstáculos y se cayó y raspó sus rodillas contra el piso, los chicos comenzaron a reir y a gritarle 'inútil' él no aguantó más y comenzó a llorar, pero eso no parecía ayudarlo. Un año había pasado, ya se notaban más sus musculos y su voz se había puesto más grave. Comenzó a jugar al basquet, ya que la escuela no tenía fondos suficientes para su programa de deportes, ellos creían que el basquet era mucho mejor que el atletismo. Ahí tuvo muchas amistades, falsas debo aclarar. Ahora es famoso, seguramente esos chicos de las gradas deben de estar en la carcel por todas sus delincuencias, y sus padres juntando el dinero para pagar su fianza. Él ahora es un excelente jugador, pero sigue rodeado de la misma basura, solo quieren exprimirles hasta la última gota de su dinero, y obviamente promocionar sus productos, ¿Pero saben algo? Ya no quiero ser esa persona nunca más, no quiero más amigos falsos, no quiero un representante que no me escuche, no quiero más vivir esto" Una lagrima recorrió su mejilla, bajó del estrado, caminó hasta la puerta y ¡PAF! se escucho el sonido de la puerta enfatizando su enojo. Se fué del estadio.

FIN

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Esta historia está dedicada a todos los chicos que creen que nunca van a ser alguien, que son marginados, que tienen una vida miserable por personas como "los chicos de las gradas" que se ocupan de lastimar hasta lo más dentro de su ser, físico y emocionalmente. Quiero que sepan, que muchos de ustedes van a llegar muy lejos, mientras que los chicos de las gradas no llegan ni a la esquina.
Muchas gracias
PD: esta historia la hice junto con una amiga, Renata G. P.

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